miércoles, 11 de abril de 2012

Drazen Petrovic

Jelou...

Hace días que no escribo. Esta vez va a ser por petición y esta entrada va dedicada a uno de los lectores (él ya sabe quien).

Durante el pasado all-star-weekend oí hacer un comentario a Antoni Daimiel haciendo referencia al documental "Once brothers" de Vlade Divac y Drazen Petrovic. Yo, lamentablemente, no lo había visto. No tardé mucho en buscarlo y disfrutarlo. Está en youtube en 6 trozos y merece mucho la pena. Además es una producción de ESPN pero lo ha echado Canal + y está en castellano. Os pego aquí las seis partes antes de seguir hablando. Puede haber gente, que como yo, no conocía este reportaje.

Once brothers 1/6

 Once brothers 2/6

Once brohters 3/6

Once brothers 4/6

Once brothers 5/6

Once brothers 6/6


Para el que no lo quiera ver, hago un breve resumen. El documental es relatado por Vlado Divac, quien tras sus éxitos europeos y con la selección yugoslava junto con Drazen, salta el charco para recalar en los Lakers de Magic al mismo tiempo que Petrovic ficha por los Blazers de Drexler. En USA, según cuenta Vlado, se apoyaban mutuamente y mantenían una muy buena amistad. Los problemas políticos en los Balcanes eran evidentes y tras el famoso incidente de la final del Mundial de 1990, dónde Divac se enfrenta con un seguidor arrebatándole la bandera croata y reclamando la bandera yugoslava para representación de todos, la amistad entre Divac y Petrovic se vió seriamente dañada. El propio Divac plasma esta situación con su mítica frase "Construir una amistad lleva muchos años, pero destruirla solo un segundo".
El fatídico accidente del croata no dejaría que su relación volviera a ser buena.

El hecho de ver este documental me ha hecho volver a visionar videos y repasar la biografía de Petrovic. Lo comparto aquí con vosotros.

Drazen Petrovic nace en la pequeña y bonita ciudad de Sibenik en 1964, dos años después que lo hiciera su paisano y amigo Neven Spahija. El propio Neven confiesa que desde muy pequeño Drazen era especial. Cuenta como los chicos mayores siempre mantenían a raya a los pequeños pero Drazen siempre fue respetado por su inteligencia y madurez. Siguiendo el gusto por el baloncesto mostrado por su hermano mayor Alekssandar ingresa a los 13 años en el equipo de su pueblo. Su amor por el deporte de la canasta se pone de manifiesto cuando el joven Drazen se empeña en ir al gimnasio todas las mañanas a las 7.00 antes de ir al colegio, para entrenar por la tarde con su equipo siendo siempre el primero en llegar y el último en irse. Dice mucho de su carácter su odio por las derrotas. En palabras de Spahija, podía estar horas sin hablar con nadie si perdía un partido de baloncesto.

Sibenik, su ciudad natal

Con sólo 15 años ya forma parte del equipo profesional de Sibenik (Sibenka) jugando contra gente mucho mayor que él. Ya entonces, meter 50 o 60 puntos en un partido no era nada raro para la estrella en potencia, llevando a la selección yugoslava junior a ganar la medalla de oro en el campeonato de Europa de 1982.

Un joven Petrovic con el Sibenka, su primer equipo
Petrovic lidera al Sibenka a dos finales de la Copa Korac perdiendo ambas contra el Limoges francés. El Sibenka intenta que Drazen siga en sus filas, pero tras el servicio militar y con muchas ofertas encima de la mesa, se decanta por la Cibona de Zagreb siguiendo los pasos de su hermano.
En la Cibona permanece durante 4 temporadas mostrando a Europa y al mundo entero su indiscutible talento y ganando varios titulos incluyendo dos Euroligas, la de 1985 contra el Real Madrid donde anota 36 puntos y la de 1986 contra el Zalgiris de Sabonis.
Los números no mienten. Durante la temporada 85/86 promedió 43,3 puntos por partido!!!! metiendole 56 puntos a su ex-equipo cuando los aficionados le pedían clemencia. Lógico era que los ojeadores de Estados Unidos se fijaran en él. Fue drafteado en tercera ronda por los Trail Blazers de Portland.
Aunque las imágenes son muy malas el video siguiente corresponde a la final de 1985.



Una de las leyendas que permanecen en la historia es la de sus 112 puntos ante el Olimpia de Liubliana. Al parecer fue debido a que el Olimpia jugó con juveniles por un error en la tramitación de las fichas de los jugadores del primer equipo. Esto sentó mal en Zadar, dónde la rivalidad con Zagreb era patente, y tras un plan premeditado, un jugador mediocre como Zdenko Babic anotó nada más y nada menos que 144 puntos contra el Apoel de Nicosia solo con el propósito de desbancar la marca de Drazen.

Drazen Petrovic, el Mozart del baloncesto

Su último partido en la liga yougoslava fue contra el Partizán de Belgrado dónde jugaba su ya amigo Vlado Divac.


Aunque la NBA espera, los aficionados al baloncesto tenemos la suerte de que la temporada 88/89 la pase en España tras su fichaje por el Real Madrid. Aquí gana la Copa del Rey ante el Barcelona y la Recopa europea ante el Snaidero de Caserta anotando 62 puntos en la final!!! La capacidad anotadora del croata está fuera de toda duda.


Petrovic no podía esperar más. Con 25 años cree que es el momento de cruzar el salto y demostrar en la NBA qué clase de jugador era. Tenemos que situarnos en aquel contexto, en dónde los jugadores europeos no se prodigan en USA, y les era muy difícil hacerse un hueco. Esto ha ido cambiando con el tiempo como podemos comprobar en la actualidad.
Drazen llega a Portland convencido de que puede triunfar, pero pronto se daría cuenta que no iba a ser todo como esperaba.
En el banquillo de Portland
Rick Adelman, el entrenador de los Blazers del momento, no cuenta con el croata habitualmente y Drazen queda eclipsado por estrellas consolidadas como lo eran Terry Porter, Jerome Kersey o Clyde Drexler.
Acaba su temporada como rookie en Portland con 7,6 puntos, la mayoría de ellos al final de los partidos cuando los partidos están decididos. El malestar de Petrovic es evidente y no se disipa ni logrando el subcampeonato.
Los minutos en cancha van en declive al comienzo de la temporada siguiente, la 90/91, y Petrovic pide ser traspasado.
Acaba recalando en los Nets a mitad de temporada, dejando atrás los peores meses de su carrera tanto a nivel profesional como a nivel personal. Las dudas de si los mejores jugadores europeos podrían codearse con los mejores jugadores del mundo en la NBA seguían vigentes en los foros baloncestísticos. Un carácter como el de Drazen Petrovic no podía salir de la liga americana con ese mal sabor de boca, y se conjura para demostrar en New Jersey su calidad.

En New Jersey le apodaron Petro
Inmediatamente Petrovic se hace con un puesto en los Nets y acaba la temporada con 12,6 puntos de media y más de 20 minutos por partido.
La temporada siguiente es la de su consolidación. Drazen vuelve a disfrutar del baloncesto y devuelve con creces la confianza depositada en él. Sube a más de 20 puntos por partido con un impresionante 51% en porcentajes de tiro. El colofón llega con 44 puntos contra Houston y como curiosidad queda la visita a Portland con la camiseta de los Nets y la gran ovación que se lleva.
Con la llegada de Petrovic los Nets consiguen entrar en playoffs por primera vez en su historia.



Ese mismo verano estaría en las Olimpiadas de Barcelona, junto con Kukoc o Radja, llevando a la recién creada Croacia hasta la final, para perder contra un equipo irrepetible. Aún así, su actuación emparejando con su majestad Jordan es digna de destacar.


La siguiente temporada fue un poco mejor si cabe, al menos en sus números personales, aunque los Nets fueron eliminados en la primera ronda de playoffs por los Cavaliers de Cleveland. Termina como el onceavo anotador de la liga con 22,3 puntos de media y unos fantásticos porcentajes, siendo uno de los mejores escoltas codeandose con el mismísimo Michael Jordan. Aún así, su criticada individualidad y algunos roces con miembros del equipo hacen surgir rumores de fin de ciclo, incluso hablándose de su vuelta al baloncesto europeo.
Nunca lo sabremos.
El 7 de junio de 1993 Drazen Petrovic fallecía tras un trágico accidente de tráfico en Alemania.
Tras jugar con la selección croata decidió no volver en avión junto con sus compañeros y hacerlo en coche con su novia y una amiga. Ese día perdimos a uno de los grandes de este deporte.

Va por ti... maestro.